menu
Menu
16
Jun

Cuidado de los pies en verano

En verano nuestros pies suelen estar más expuestos que durante el resto del año. El uso de sandalias, chanclas, calzado abierto, piscinas, playas y caminatas más largas puede provocar molestias como rozaduras, sequedad, durezas, sudoración, grietas o incluso pequeñas heridas.

Aunque muchas veces no les prestamos suficiente atención, los pies necesitan cuidados específicos, especialmente durante los meses de calor. Mantenerlos en buen estado ayuda a caminar con comodidad y a prevenir problemas que pueden complicarse si no se tratan a tiempo.

Rozaduras y ampollas: una molestia muy frecuente

Una de las consultas más habituales en verano son las rozaduras provocadas por el calzado. Sandalias nuevas, zapatos sin calcetines o largas caminatas pueden generar fricción en talones, dedos o planta del pie.

Para prevenirlas, es recomendable estrenar el calzado poco a poco, evitar zapatos demasiado rígidos y utilizar productos específicos para proteger las zonas de roce. También existen apósitos y soluciones pensadas para ampollas que ayudan a reducir la molestia y proteger la piel mientras se recupera.

Si aparece una ampolla, lo mejor es no arrancar la piel ni manipularla en exceso. Mantener la zona limpia y protegida ayuda a evitar infecciones.

Sequedad, durezas y talones agrietados

El calor, el calzado abierto y caminar descalzos en determinadas superficies pueden favorecer la sequedad de la piel. Los talones suelen ser una de las zonas más afectadas, pudiendo aparecer durezas, descamación o grietas.

La hidratación diaria con cremas específicas para pies ayuda a mantener la piel más flexible y confortable. En casos de sequedad intensa, conviene utilizar productos más nutritivos o reparadores, especialmente por la noche.

También es importante no abusar de limas o utensilios agresivos, ya que un uso incorrecto puede irritar la piel o empeorar el problema.

Sudoración y mal olor

Con las altas temperaturas, la sudoración de los pies puede aumentar. Esto puede generar sensación de humedad, mal olor o incomodidad a lo largo del día.

Para reducirlo, conviene elegir calzado transpirable, alternar los zapatos, secar bien los pies después de la ducha y prestar atención a la zona entre los dedos. En la farmacia existen productos específicos como desodorantes, polvos o soluciones antitranspirantes que pueden ayudar en casos de sudoración excesiva.

Cuidado especial en piscinas y zonas comunes

En piscinas, duchas públicas, gimnasios o vestuarios es recomendable utilizar chanclas para evitar el contacto directo con superficies húmedas. Estos ambientes pueden favorecer la aparición de hongos o infecciones en la piel y uñas.

Después del baño, seca bien los pies, especialmente entre los dedos. Si notas picor, descamación, enrojecimiento o cambios en las uñas, es recomendable consultar cuanto antes para recibir orientación adecuada.

En Farmacia Sirera podemos ayudarte a elegir productos para prevenir rozaduras, tratar ampollas, hidratar talones, controlar la sudoración o cuidar la piel de los pies durante el verano.

Cada persona necesita un cuidado diferente, y contar con asesoramiento profesional puede marcar la diferencia.

Este verano, no te olvides de tus pies. Te esperamos en Farmacia Sirera, en Avda. Ordoño II, 39, León, abiertos 24 horas, los 365 días del año.

  • redes-sociales
  • redes-sociales
  • redes-sociales
22
Oct

Dormir peor después del verano

Levantarse cansado, dormir de forma más ligera o tener la sensación de no desconectar por la noche puede ser más habitual de lo que parece después del verano. Con la vuelta completa a la rutina, muchas personas notan que les cuesta recuperar un descanso estable.En octubre, los horarios ya suelen...
06
Oct

Cambio de armario y piel sensible

Octubre suele ser el mes en el que empezamos a guardar la ropa más ligera y recuperamos prendas de entretiempo, chaquetas, jerséis, bufandas y tejidos más gruesos. Este cambio de armario puede parecer algo rutinario, pero para muchas personas también supone la aparición de molestias en la piel....

    ¿NOS PONEMOS EN CONTACTO?

    En Farmacia Sirera queremos conocer tu opnión o resolver cualquier duda que tengas. Ponte en contacto con nosotros.

    No soy un robot!

    Al envio de este formulario confirma estar de acuerdo con nuestra Politica de Privacidad

    En verano nuestros pies suelen estar más expuestos que durante el resto del año. El uso de sandalias, chanclas, calzado abierto, piscinas, playas y caminatas más largas puede provocar molestias como rozaduras, sequedad, durezas, sudoración, grietas o incluso pequeñas heridas.

    Aunque muchas veces no les prestamos suficiente atención, los pies necesitan cuidados específicos, especialmente durante los meses de calor. Mantenerlos en buen estado ayuda a caminar con comodidad y a prevenir problemas que pueden complicarse si no se tratan a tiempo.

    Rozaduras y ampollas: una molestia muy frecuente

    Una de las consultas más habituales en verano son las rozaduras provocadas por el calzado. Sandalias nuevas, zapatos sin calcetines o largas caminatas pueden generar fricción en talones, dedos o planta del pie.

    Para prevenirlas, es recomendable estrenar el calzado poco a poco, evitar zapatos demasiado rígidos y utilizar productos específicos para proteger las zonas de roce. También existen apósitos y soluciones pensadas para ampollas que ayudan a reducir la molestia y proteger la piel mientras se recupera.

    Si aparece una ampolla, lo mejor es no arrancar la piel ni manipularla en exceso. Mantener la zona limpia y protegida ayuda a evitar infecciones.

    Sequedad, durezas y talones agrietados

    El calor, el calzado abierto y caminar descalzos en determinadas superficies pueden favorecer la sequedad de la piel. Los talones suelen ser una de las zonas más afectadas, pudiendo aparecer durezas, descamación o grietas.

    La hidratación diaria con cremas específicas para pies ayuda a mantener la piel más flexible y confortable. En casos de sequedad intensa, conviene utilizar productos más nutritivos o reparadores, especialmente por la noche.

    También es importante no abusar de limas o utensilios agresivos, ya que un uso incorrecto puede irritar la piel o empeorar el problema.

    Sudoración y mal olor

    Con las altas temperaturas, la sudoración de los pies puede aumentar. Esto puede generar sensación de humedad, mal olor o incomodidad a lo largo del día.

    Para reducirlo, conviene elegir calzado transpirable, alternar los zapatos, secar bien los pies después de la ducha y prestar atención a la zona entre los dedos. En la farmacia existen productos específicos como desodorantes, polvos o soluciones antitranspirantes que pueden ayudar en casos de sudoración excesiva.

    Cuidado especial en piscinas y zonas comunes

    En piscinas, duchas públicas, gimnasios o vestuarios es recomendable utilizar chanclas para evitar el contacto directo con superficies húmedas. Estos ambientes pueden favorecer la aparición de hongos o infecciones en la piel y uñas.

    Después del baño, seca bien los pies, especialmente entre los dedos. Si notas picor, descamación, enrojecimiento o cambios en las uñas, es recomendable consultar cuanto antes para recibir orientación adecuada.

    En Farmacia Sirera podemos ayudarte a elegir productos para prevenir rozaduras, tratar ampollas, hidratar talones, controlar la sudoración o cuidar la piel de los pies durante el verano.

    Cada persona necesita un cuidado diferente, y contar con asesoramiento profesional puede marcar la diferencia.

    Este verano, no te olvides de tus pies. Te esperamos en Farmacia Sirera, en Avda. Ordoño II, 39, León, abiertos 24 horas, los 365 días del año.